Cuatro proyectos FONDECYT fueron adjudicados por científicos y científicas de la institución. Crisis climática y especies invasores son dos de las temáticas que serán estudiadas.

Diversos proyectos relacionados directamente a la crisis climática son los que desarrollarán durante los próximos cuatro años distintos científicos y científicas del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), tras adjudicarse proyectos FONDECYT.

El Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDECYT) es el principal fondo público de este tipo en el país y desde 1981 busca incentivar la investigación científica en todas las áreas del conocimiento.

El director del Centro IDEAL, el Dr. Iván Gómez, liderará un proyecto que busca relacionar la estructura, composición y funcionalidad de los microbiomas bentónicos, o microorganismos que habitan cerca del fondo marino con el potencial del huiro o Macrocystis pyrifera para colonizar áreas libres de hielo en Tierra del Fuego, específicamente en el Seno Almirantazgo y en la Cordillera Darwin.

La zona es considerada un laboratorio natural único donde es posible encontrar bosques de algas gigantes expuestos a diferentes grados de influencia glaciar.

Gómez, quien es académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), afirma que la propuesta “representa un esfuerzo por integrar áreas científicas que generalmente discurren por separado cuando se evalúan los efectos del cambio climático en la comunidad marina”. Detalla que en este proyecto de investigación se usarán técnicas moleculares de nueva generación, que ayudarán a examinar de mejor manera la riqueza microbiana que alberga una de las últimas zonas prístinas del planeta.

Asimismo, destaca el conocimiento respecto a la persistencia y potencial expansión del huiro en la cercanía de glaciares, como generadores de carbono azul. “La percepción de que las macroalgas pueden ser actores importantes en el secuestro de CO₂ y, por tanto, en la mitigación del cambio climático, está siendo foco de estudio y debate, especialmente en muchas costas templadas frías”, enfatiza.

Por su parte, el Dr. Gustavo Blanco encabezará un proyecto que busca comprender los modos en que se practica la conservación de la biodiversidad en las regiones de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena, además de establecer las interrelaciones, efectos y posibilidades que emergen desde una perspectiva que considere a la flora, la fauna y la funga.

Blanco, quien también es académico del Instituto de Historia y Ciencias Sociales, detalla que en el contexto de las crisis socioecológicas y climática, su propuesta busca analizar “diversos modos de atención y cuidado que se despliegan entre distintas entidades en un mundo más que humano, y que, pensamos, se expresan con vitalidad entre organizaciones dedicadas a la conservación, comunidades humanas y no humanas”. La iniciativa también incluye el trabajo de científicos y practicantes de organizaciones de conservación ambiental.

Estudios de científicas sobre la Antártica

En tanto, la Dra. Pirjo Huovinen buscará a través de su proyecto obtener información sobre la dinámica y los patrones de distribución de las floraciones de algas de nieve, tanto verdes como rojas, en la isla Rey Jorge, en el islote Isabel Riquelme y en la isla Doumer, en la Antártica.

La también académica del ICML sostiene que “la criósfera antártica está siendo fuertemente afectada por el cambio climático, por lo tanto, sus procesos en un futuro cercano serán muy diferentes con consecuencias sobre las comunidades que habitan la nieve que aún no podemos dimensionar. Es entonces muy necesario comprender el comportamiento y el destino de estos microorganismos en una región que está experimentando tendencias regionales contrastantes, como calentamiento y enfriamiento, además de una fuerte variabilidad climática”.

Añade que “nuestra visión sobre las algas de las nieves ha cambiado. Hay diversas especies endémicas y cosmopolitas, estrechamente conectadas con sus comunidades bacterianas. Por lo tanto, el conocimiento sobre los patrones y la dinámica de la floración y los factores que los gobiernan gana cada vez más importancia, especialmente su retroalimentación que afecta el albedo de la nieve o reflectancia de radiación solar y, por tanto, el clima del planeta”.

Finalmente, la decana de la Facultad de Ciencias de la UACh, Dra. Leyla Cárdenas, liderará un proyecto para avanzar en el conocimiento ecológico de los procesos de cuatro invasores biológicos en la bahía Fildes, en el continente blanco.

Entre los aspectos a estudiar, la académica del Instituto de Ciencias Ambientales y Evolutivas sostiene que “queremos entender si las especies que llegan a la Antártica necesitan harta diversidad genética, son altamente resistentes a los cambios fisiológicos y si saben responder al estrés ambiental”.

La investigadora agrega que “la idea es trabajar en Magallanes catastrando e identificando a esos invertebrados y si están acá usar esos invertebrados para desarrollar experimentos de fisiología, es decir, ponerlos a -2° y ver si resisten en la Antártica o no. También vamos a hacer análisis de genética poblacional para evaluar la diversidad genética de los grupos, en la idea de que a mayor diversidad genética, mayor potencial adaptativo, por lo tanto, mayor probabilidad de que algunos de estos grupos genéticos logren adaptarse a la Antártica”.