La presencia de los científicos se concretó gracias a una invitación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, a través de su División de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos (DIMA).

A pocos días de la finalización de la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático o COP28, los investigadores del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), Iván Gómez y Humberto González, realizaron una positiva evaluación de la instancia realizada en Emiratos Árabes Unidos, pero a la vez plantearon desafíos de trabajo colaborativo a nivel institucional y con el mundo político.

Por su parte, el Dr. Iván Gómez, profesor de la UACh y director del Centro IDEAL, participó del panel “Bosques de macroalgas del Océano Austral: nuevos actores globales en los servicios de los ecosistemas marinos y la mitigación del cambio climático”.

El investigador explica que su presentación se centró en las funciones ecológicas de las macroalgas antárticas, “que en tiempo de cambio climático abren expectativas para seguir estudiándolas, por ejemplo, como secuestradoras de carbono y emisiones. En ese sentido, orienté la segunda mitad de la presentación a ese aspecto, de cómo se proyecta en el futuro: en las capacidades que podrían tener las macroalgas antárticas para mitigar el cambio climático”.

Gómez señala también la importancia de la colaboración entre diferentes instituciones. “Hemos ido logrando un consenso entre los diferentes actores regionales de cuáles son las prioridades de lo que se debe seguir estudiando, viendo fondos de investigación en ciertas áreas”, indica.

En tanto, Humberto González, profesor del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML), subdirector e investigador principal del Centro IDEAL participó del panel “El estado del Océano Austral y la criósfera: amenazas y desafíos en tiempos de cambio climático exacerbado”.

El Dr. González, quien ya había participado en la COP25 realizada en Madrid, enfatiza que “lo que estamos haciendo como humanidad es muy insuficiente”. Agrega que “la verdad es que si no tenemos un mensaje potente, lo que vamos a dejar a las próximas generaciones es un planeta deteriorado, enfermo, por culpa nuestra”.

Respecto al Acuerdo de París (2015), cuyo objetivo es limitar el calentamiento mundial a muy por debajo de 2, preferiblemente a 1,5 grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales, afirma que “hay muchos eventos de los últimos años que han ralentizado el avance. Y esas cosas son las guerras en Ucrania, Israel-Hamas, la crisis hídrica y las grandes epidemias como COVID-19 y gripe Aviar. Lo que hacen es obstaculizar los avances importantes que llevábamos. Por lo tanto, los mensajes importantes que dimos es que a pesar de todo eso, no hay que bajar la guardia. Incluso hay que tener más fuerza para seguir avanzando”.

González agrega que “muchos de los acuerdos son por consenso y para eso tienen que estar de acuerdo los grandes productores, Rusia, India, China, Europa, que se llevan más de la mitad de las emisiones. No solo es estar de acuerdo en tener menor emisión, es comprometerse con el cambio climático y con disminuir el uso de los combustibles fósiles. Y eso tiene impacto en los PIB (Producto Interno Bruto). Requiere esfuerzos extras, cambios en las matrices energéticas, que significan también esfuerzos económicos y no todos están dispuestos a llevarlos a cabo ahora”.

También el investigador entrega datos preocupantes. “Estamos viendo cosas cada vez más catastróficas. En la Antártica este año perdimos, respecto al promedio histórico, 2 millones de kilómetros cuadrados extras. Eso es del orden de 2,2 veces la superficie de Chile. Es grave. Es muy grave”.

Diplomacia de la ciencia

Luego de su participación en la COP28 en Dubái, Humberto González es enfático en señalar la relevancia de establecer puentes de comunicación entre el mundo científico y la academia con el mundo político.

“Debemos llegar a los tomadores de decisiones. Eso significa que tenemos que contribuir con información valiosa. A ellos no les interesa el paper, el libro, el impacto. Les interesa que les solucionen sus problemas: marea roja, porque tienen que cerrar los puertos y queda gente sin trabajo; o cómo podemos organizar el uso del borde costero”, indica.

En este sentido, menciona el concepto de “diplomacia de la ciencia”. Recuerda que “hace unas décadas nos avaluaban por la cantidad de papers que teníamos. Escribiste muchos papers, eres bueno. Y nosotros comunicábamos lo que hacíamos en congresos a otros científicos. Les contábamos lo que hacíamos y aplaudían. Nos contaban lo que hacían ellos y aplaudíamos. Y así se daba vuelta en un círculo. Y eso se derrumbó. Ahora es importante tener unas redes de colaboración nacional e internacional. Es importante que lo que hacemos lo podamos traducir hacia dos ámbitos relevantes: hacia la sociedad en general y para escuchar lo que necesitan los políticos, para que ellos sigan avanzando”.

Finalmente, el investigador del Centro IDEAL señala que la actual crisis climática “es algo crítico y nos falta cómo saber educar a la gente para hacer frente a los nuevos desafíos que estamos teniendo como humanidad”.