El cambio climático podría hacer desaparecer a uno de los dos pingüinos endémicos de la Antártica, el más grande de ellos, conocido como pingüino emperador. El motivo de estar en riesgo frente a los cambios en el clima, se debe a que su ciclo de vida depende del mar congelado.

Es sobre el frío hielo antártico que el pingüino emperador se reproduce y pone sus huevos. Si el mar se descongela antes de que termine el ciclo de incubación o los polluelos no alcanzan a tener plumas impermeables que los protejan de las gélidas aguas, los pingüinos comenzarán a morir de frío o ahogados.

La proyección que realizan los científicos, es que entre 30 o 40 años más el pingüino emperador comenzará a ver afectado su ciclo de vida.