Equipo de investigadores logró instalar distintos sensores en el sector de bahía Yendegaia, tras la pausa de más de dos años que significó la pandemia. “Los datos de la estación meteorológica revelaron ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros por hora, evento que no habíamos observado en esas zonas. Uno esperaría ese tipo de rachas en lugares más cercanos al océano, ya que en los canales se está menos expuesto”, comentó el Dr. José Garcés, investigador del Centro IDEAL, académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la UACh y jefe del equipo científico.

Patricia Schüller, La Nación. Luego de diez días navegando por los canales australes, la expedición organizada por el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) regresó a la ciudad de Punta Arenas.

Después de dos años sin obtener datos periódicos acerca del estado de los ecosistemas marinos de la zona sub-antártica (debido a la interrupción que significó la pandemia), el grupo de investigadores logró realizar parte de los objetivos planteados.

La expedición, que comenzó en Punta Arenas y recorrió el canal Beagle hasta llegar al sector de bahía Yendegaia, instaló un anclaje que contiene una trampa de sedimento y tres sensores biogeoquímicos a diferentes profundidades, los que entregarán datos continuos sobre presión, temperatura y salinidad.

Los investigadores también recuperaron una gran cantidad de datos entregados por la estación meteorológica ubicada en la parte norte de isla Hoste, cercano a isla Navarino y muy cercano al sitio del anclaje. Esta estación es una de las más australes de Sudamérica, y de la que se pudo rescatar información desde mayo del 2019 hasta la fecha, la cual arrojó valores inusuales.

“Los datos de la estación meteorológica revelaron ráfagas de viento de hasta 100 kilómetros por hora, evento que no habíamos observado en esas zonas. Uno esperaría ese tipo de rachas en lugares más cercanos al océano, ya que en los canales se está menos expuesto”, comentó el Dr. José Garcés, investigador del Centro IDEAL, académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la UACh y jefe del equipo científico.

Leer más en La Nación.