Aunque en la actualidad el “halicarcinus planatus” no puede hacerlo, esta situación tiene grandes probabilidades de cambiar bajo el escenario de cambio climático. De hecho, este contexto hace que “la probabilidad que especies exóticas lleguen al continente blanco es mayor”, afirma la bióloga marina Zambra López, autora del trabajo.

Cooperativa. El “halicarcinus planatus” es un pequeño crustáceo, conocido comúnmente como “cangrejo del sur”, que se distribuye en aguas poco profundas costeras. Habita en el extremo sur de Sudamérica, incluyendo las regiones de Aysén y Magallanes, y también las islas subantárticas del Océano Austral (Malvinas, Marion, Crozet, Kerguelen y Macquarie). Tiende a ser más abundante en áreas protegidas como bahías, estrechos y ensenadas.

Sin embargo, una investigación internacional plantea que podría convertirse en un nuevo “invasor” y establecerse en la Antártica hacia fines de siglo.

Fue en el 2010 cuando un investigador estadounidense encontró en Isla Decepción, ubicada en la Península Antártica (al sur del Archipiélago de las Shetland del Sur), una hembra con huevos de esta especie. El hecho despertó la curiosidad de un equipo de científicos, pues alcanzar las costas antárticas requiere la dispersión a través de vastas y profundas barreras biogeográficas que han aislado el continente durante millones de años, incluido el cruce de la Corriente Circumpolar Antártica.

Fue así como el grupo de investigadores realizó un estudio, cuyos resultados fueron recientemente publicados en la revista Global Change Biology, que plantea que en la actualidad el cangrejo del sur no puede establecerse en las aguas de la Península Antártica. Sin embargo, esta situación tiene grandes probabilidades de cambiar bajo el escenario de cambio climático proyectado en el siglo XXI.

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