La investigación dio cuenta de la plasticidad del pez Harpagifer antarcticus para soportar rangos térmicos elevados. No obstante, los peces no lograron resistir periodos prolongados de tiempo. El estudio fue publicado en la revista científica Journal of Thermal Biology.

Aqua. El aumento de temperatura en el Planeta producto del cambio climático está afectando a un sinnúmero de organismos en diferentes latitudes, por lo cual se hace de vital importancia entender los procesos biológicos que ciertas especies pasan cuando su entorno cambia de manera abrupta.

Es el caso del pez Harpagifer antarcticus, que habita en el continente blanco y que ha sido ejemplo de varias investigaciones, dando cuenta de su casi nula capacidad de adaptación al cambio climático. Esta situación se vuelve más acentuada, debido a los reportes que indican una mayor temperatura en pozas intermareales -hábitat de esta especie- donde las temperaturas han bordeado los 20°C.

Es por ello que un equipo de investigadores analizó la respuesta fisiológica del H. antarcticus, estudiando cuánto es el máximo térmico que esta especie puede soportar y cuánto tarda en recuperar su homeostasis (capacidad de mantener su sistema estable ante cambios externos). El estudio fue liderado por Julia Saravia, genetista e investigadora doctoral del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh).

La investigación tardó 18 meses, lo que consideró la recolección de ejemplares en el sector de Bahía Fildes, en la Península Antártica y trabajos en laboratorio.

Leer más en Aqua.