Harpagifer antarcticus es el nombre científico de un pez que habita en la costa de la Antártica e islas cercanas, y que puede mimetizarse fácilmente entre las rocas y el fondo marino. Aunque carece de importancia comercial, cumple un rol crucial sobre las comunidades de pequeños crustáceos (anfípodos): como depredador, controla sus poblaciones que son muy abundantes en la Antártica.

El pez Harpagifer vive en aguas de entre 2° y 4° Celsius, pero al ser expuesto a temperaturas mayores -como se prevé en los futuros escenarios de cambio global-, comienza a experimentar problemas. Así lo demuestran estudios realizados por el Centro IDEAL.

Sobre los 8º Celsius, registra los primeros signos negativos, con baja mortalidad, la que aumenta significativamente cuando es expuesto a 11° Celsius (30%). En un escenario donde la temperatura del océano aumente aún más (14°C), se observa una mortalidad por sobre el 93%. Esto traería consecuencias negativas no solo para esta especie, sino para todo el ecosistema marino del cual forma parte.